Porque si tú callas
- Noelia Sánchez - Cor A Cor
- 13 mar 2016
- 2 Min. de lectura
Si tú callas tu bebé no existe.
No podemos esperar que venga alguien de fuera de nuestra vida y reivindique la identidad de aquello que vivió en lo más profundo de nuestro ser.
No es algo de los demás. Es algo tuyo.
Tuyo, mío y de todas las mamás que acunaron la muerte en sus vientres.
Y también tuyo, papá. Que ese bebé salió de ti, aunque nadie te lo reconozca.
Pero has de ser tú el que lo admita primero.
El reconocimiento social que tanto anhelamos empieza por uno mism@.
No te calles. No te silencies. No te obligues a olvidar.
El amor de verdad es para siempre. Ya sé que no hablar de ello no implica que no exista, pero cuando nos quedamos mudos e impasibles, hacemos que lo parezca.
Y no, mi hija no es más hija mía porque yo grite su nombre.
Pero es que si yo no la reivindico ¿Quién lo hará?
Hay miles de bebés que tampoco pudieron respirar ese amor que se quedó intacto. Y merecen ser reconocidos, recordados y homenajeados.
Cada uno con su amor hace lo que le da la gana, pero si no actúas, perdemos fuerza.
Las cosas seguirán igual si no hacemos nada para cambiarlas.
Rompe el silencio. Rómpelo. Atrévete.
El silencio también se grita, aunque sólo nos enseñaran a callarlo.
El silencio tiene más fuerza que 3 tsunamis juntos. Porque tú eliges si quien se queda mudo eres tú, o es el resto del mundo al oír que pronuncias lo innombrable.
¿De qué tienen miedo? Por Dios, que hablamos de bebés... Sí, bebés muertos, pero bebés al fin y al cabo. Que es lo más inofensivo que hay en la Tierra.
Es ahora o siempre. Tú o nadie. Para ti o para el mundo.
No hay nada con más poder que una madre/padre defendiendo a sus hijos.
Y no, a mi no me callan.
¿Y tú? ¿Vas a seguir callando?
El silencio mata más vidas que muchas armas.
Cada bebé no reconocido es un quiste en el alma de esa familia.
Al dolor se le puede esquivar, pero jamás evitar.
O te enfrentas a él o él se enfrenta a ti.
Sólo tú decides cómo lo haces.
Porque si tú callas no tenemos fuerza...
Si tú callas, nos tiramos piedras sobre nuestro propio tejado.
Porque si tú callas, los que nos precedan seguirán sufriendo.
Porque, escucha, si tú callas nuestros hijos no tendrán el lugar social que les corresponde...
Pero si tú hablas... Nos volvemos creíbles, fuertes, invencibles.
Hacemos tribu, creamos puentes, tejemos caminos.
Alzamos el vuelo, entrelazamos manos, destapamos secretos.
Porque si tú hablas, Sólo si tú hablas, conseguimos Romper el Silencio.
(Imagen de Norma Grau.)